La iniciativa fue dada a conocer en un encuentro realizado el viernes en el auditorio de CAMED. Propone una estrategia de desarrollo basada en los recursos marítimos, con foco en la generación de empleo, la soberanía, la producción y la educación.
La Fundación Argentina Azul encabezó la presentación del proyecto, que plantea un cambio de enfoque en la manera en que el país concibe su territorio. La propuesta busca posicionar al Mar Argentino como un componente central para el crecimiento económico, ambiental y geopolítico en las próximas décadas.
El impulsor de la iniciativa a nivel nacional, el abogado Carlos Lionel Traboulsi, participó de la actividad. Desde la organización sostienen la necesidad de avanzar hacia una visión bicontinental, que integre el territorio marítimo y la proyección hacia la Antártida, dejando atrás una mirada limitada al ámbito continental.
Durante la exposición, el coordinador bonaerense del proyecto, Gabriel Pollio, destacó el alcance de la propuesta. Entre los puntos mencionados, se encuentra la planificación de nuevas ciudades a lo largo de cerca de 7.000 kilómetros de costa con baja densidad poblacional. Según explicó, se trataría de unas 100 localidades de aproximadamente 20.000 habitantes cada una, orientadas a fomentar el empleo y el arraigo.
Pollio también remarcó el carácter federal de la iniciativa, al señalar que contempla la participación de distintos sectores, entre ellos el sistema educativo, el ámbito público, el sector empresarial y el área de salud.
Por su parte, el coordinador local del proyecto y ex concejal, Gustavo Suárez, se refirió al rol de San Martín dentro de la propuesta. Indicó que, por su perfil industrial, el distrito puede aportar al desarrollo del plan, con impacto en empresas, PyMEs, cooperativas y la comunidad.
Otro de los ejes planteados es la promoción de una mayor conciencia marítima. En ese sentido, Hernán Sardella, licenciado en Educación y director del Instituto Libertad, señaló la importancia de incorporar estos contenidos en el ámbito educativo.
La iniciativa también contempla la protección de la biodiversidad marina y el impulso de modelos productivos con menor impacto ambiental.
En un contexto internacional donde los océanos adquieren relevancia estratégica por sus recursos y rutas comerciales, el proyecto apunta a fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur.

